miércoles, 25 de mayo de 2011

Clase del 14 de mayo, a cargo de Isabel Dujovne


Puntuación de la clase “Las paradojas del superyó”.

Esta clase se enmarca en dos enunciados freudianos clásicos:
“El superyó es el heredero del Complejo de Edipo” y “Así como el padre debes ser, así como el padre no te está permitido ser”.
De los mismos se desprenden lecturas diversas sobre el lugar del superyó en la estructura del sujeto y por consiguiente en la dirección de la cura y en el fin de análisis.
Edipo y Hamlet. Dos posiciones en relación al saber y la culpa ¿De qué es culpable Hamlet?
Sueño: “El padre estaba muerto pero no lo sabía”. Su significado infantil vinculado a la culpa edípica.
El  “deseo de muerte del padre” no es un anhelo sino un hecho de estructura que se corresponde con que el Complejo de Edipo “se va al fundamento”.
El superyó como enunciado discordante. Su lectura en el síntoma a partir del caso clínico de Lacan publicado en el Seminario I, capítulo XV. Se trata de un enunciado de la ley que la propia ley ignora y que vuelve al sujeto en forma repetitiva empujándolo al goce.
El superyó  ordena gozar .
La tragedia y la comedia como maneras de bordear lo impronunciable del padre.
El humor como una forma privilegiada de creación ex nihilo ante la caída del Otro.
La indulgencia: Sueño “se ruega cerrar un ojo, se ruega cerrar los ojos”.

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